Entrevista al director del Colegio Roberto Matta, César López: “Ojalá todos los colegios, sin excepción, sean líderes”

César López

Cuando César López (37) llegó, en 2016, al establecimiento municipal de Quillota, Colegio Roberto Matta, todo estaba cambiando. El local, que desde 1857 había sido un liceo de niñas, se estaba convirtiendo, gradualmente, en un colegio mixto. Desde hacía dos años, también había modificado su antiguo nombre (Escuela República de Argentina) y su malla curricular hacia un sello artístico. Y algunos meses antes el establecimiento se había incorporado, gracias al proyecto “Una escuela artística en mi comuna”, a la Red de Escuelas Líderes, iniciativa patrocinada por la Fundación Chile, el diario El Mercurio, la Fundación Minera Escondida y la Fundación Educacional Arauco.

En medio de todas esas trasformaciones, César había llegado a ser el nuevo director del colegio. Él, docente de enseñanza básica, había sido profesor jefe de séptimo a cuarto medio en otro colegio y jefe de UTP de un colegio en Talca, experiencia que le abrió las puertas para ser el encargado máximo del Colegio Roberto Matta que, desde ahora, tenía como principal propuesta pedagógica hacer de las artes un motor de aprendizaje.

Desde el principio, afirma, sintió que el establecimiento “necesitaba exponer a la comunidad la importancia de ser un espacio artístico, tanto adentro, como en la calle, recuperar espacios públicos desde la educación pública”. Para él, fue una “muy grata sorpresa” darse cuenta de la existencia e importancia de la Red que valora propuestas innovadoras en contextos vulnerables. “Percibir que todos los colegios están unidos e intentando fortalecerse desde una mirada más política de lo que es la educación fue muy lindo”, comenta. Aquí, nuestra entrevista con César.

—¿Cuál es la importancia de la Red de Escuelas Líderes?

“Yo creo que el que se llame ‘Escuelas Líderes’ es lo que permite generar hoy un trabajo concreto, creíble. La red permite no solamente mostrar experiencias, sino saber realmente qué podemos hacer en conjunto, cómo trabajar el concepto red.

Mi opinión es que el fortalecimiento de las reuniones, y de quiénes generan los lazos, deberían ser un poquito más continuas en el tiempo para poder ir concretando ideas. La fortaleza hasta ahora, para mí, estuvo especialmente en las reuniones en que sí pudimos concretar cosas: cuando dijimos que nos íbamos a visitar entre escuelas, cuando establecimos que queremos generar actividades en conjunto… Si eso se llega a realizar, creo que ahí habrá la fortaleza más grande, donde podremos realmente hacer vivir el nombre ‘red’”.

—¿Cómo ha sido el proceso de integrarte a la red?

“En un principio tuvo mucho que ver con esas reuniones entre escuelas. Fue muy interesante, coordinamos reuniones en el encuentro de la Macro Zona Centro, nos juntamos y a nosotros del Colegio Roberto Matta nos tocó exponer sobre la educación curricular artística. Al mismo tiempo nos reunimos con grupos de trabajo. Hasta el momento esa ha sido mi experiencia.

La relación que he ido generando con mayor cercanía ha sido con otros colegios de Quillota, con los que nos mantenemos siempre comunicados. Eso se convirtió en una gran luz que se dio en mi camino”.

—¿Por qué es necesario para los colegios y para los estudiantes trabajar en una red, trabajar en conjunto?

“Porque nos da la posibilidad de conocernos más, de reconocernos más. Hacer un cambio estructural en lo que uno está o no de acuerdo. Por ejemplo, hoy se está viviendo una reforma educacional y las escuelas líderes deberían estar unidas, deberían estar liderando procesos que van de la mano de la reforma, no quedarse afuera. Los colegios deberían estar considerados dentro de una red que está haciendo buenas prácticas, que está relacionándose bien con los aspectos más legales, con los aspectos formativos, con la identificación que se le tiene que dar a los colegios… Eso es, para mí, lo máximo que podemos aspirar en la Red de Escuelas Líderes”.

—¿Ser parte de una red ha ayudado en el mejoramiento de contextos vulnerables?

“La red existe porque existen escuelas que tuvieron buenas prácticas. Si la red le dice a un establecimiento “fuiste seleccionado”, entonces la escuela va a generar esa y otras buenas prácticas, lo que va a potenciar aún más el colegio. De esa manera, los beneficiados son, obviamente, la comunidad escolar, y por eso hay un mejoramiento de los contextos vulnerables. Pero eso solamente por el pertenecer a una red…”

¿Qué más podría hacer la Red de Escuelas Líderes para potenciar la educación en pobreza?

“Yo creo que aún falta, en la Red, un trabajo más concreto, donde se vea un trabajo más diario de las escuelas líderes. Que sea una fuente de inspiración y un núcleo desde donde podamos llamar a otros colegios para ser parte de ese proceso y que finalmente no exista solo la red de escuelas líderes, sino que, ojalá todos los colegios, sin excepción, sean líderes. Puede ser un poco utópico, un poco romántico, pero es la verdad. Cuando uno está en una red, al igual que la red que los pescadores usan en el mar, esta se puede desgastar, por eso, si yo no amplío la red, esta se agota en el mismo grupo”.

Entrevista realizada por Amanda Marton.